Leí ayer que hay una parte del cerebro que, si se daña, impide al afectado tomar decisiones, y se embucla en un debate infinito cada vez que tiene que elegir entre varias opciones. Debe ser horrible ¿no? Pues… mucha gente elige voluntariamente ese estado.
Sí, hay gente a la que le encanta ser mandada. Hay gente que ha nacido para ser oveja. Prefieren no pensar, que piensen otros por ellos. Y que tomen las decisiones los otros, que eso cansa un montón, tú.
Me cansan las personas que nunca toman partido. Que nunca opinan. Que no se mojan. Me parecen cobardes, tibios, cómodos.
Y me repugnan los gregarios, los oportunistas que se adosan cual chalet a las decisiones de otros. Y no hay nada peor que un gregario agresivo, acomplejado, envidioso: ese gregario que sólo ataca al ver que otros atacan, aprovechándose de la voluntad de otros y amparándose en la masa y el liderazgo de otro. Me dan asco, y me recuerdan a los nazis. O a los comunistas de Stalin. Qué miserable puede llegar a ser el ser humano a veces.
Octubre 10, 2006 a las 6:23 pm
Lamentablemente en este caso, tiene que haber de todo, como en botica…
Un besazo (que bien que has vuelto!)
Octubre 10, 2006 a las 9:08 pm
La comparación con las ovejas es muy buena, ellas son como nosotros… ¿o nosotros como ellas? es igual, me gustan las ovejas.
¿Sabías que una oveja puede reconocer hasta siete caras diferentes?
Bienvenida again
Muchos besosss
Octubre 11, 2006 a las 9:22 am
Veletita: pues a mí me hubiera gustado quedarme allí, no creas… Aysss, qué poquito dura lo bueno (tendremos que hacer algo).
Ararat: no me siento para nada oveja, ni creo que tú lo seas
. Besosssss